¿Qué es el pensamiento decolonial?

El buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y nacidas del país cómo puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones mismo
José Martí


 

Este es un proyecto intelectual que busca la discusión de la realidad social desde categorías de análisis propias de la región latinoamericana, desde sus particularidades históricas y sociales. En este sentido, es una línea de investigación comprometida políticamente, la cual, cuestiona el pensamiento único liberal, el capitalismo y las relaciones de opresión ejercidas sobre esta región y su gente.
Por otro lado, no se le considera una escuela de pensamiento en sí mismo, sino una caja de herramientas para interpretar la sociedad que depende de la voluntad de investigadores(as) sensibilizados, por consiguiente, tiene como meta su unificación y formalización.
Debe señalarse como principal característica su compromiso político, puesto que busca la transformación en pro de la igualdad, por ello mismo también busca ser integrador e inclusivo con la diversidad en todas sus formas, manteniendo un dialogo entre el conocimiento científico y los conocimientos populares. Su base es el cuestionamiento del orden establecido -neoliberal, androcentrico, eurocentrico- el cual nos posiciona es un estado de subordinación a los intereses del capital foráneo. En este sentido, entendiendo las dinámicas y los trayectos históricos de nuestras sociedades, promueve la búsqueda de alternativas contra-hegemónicas para la coexistencia de todas las diversidades sociales.

 


más sobre este debate: Sobre la ciencia en Latinoamérica: Refutación de Ludovico Silva a Mario Bunge


 

El pensamiento crítico latinoamericano y caribeño, no tiene inicios con el movimiento decolonial sino que sus orígenes de pueden remontar desde la conquista, en el siglo XVI. Personajes como Bartolomé de las Casas (1475-1566), un clérigo que aunque fue español, se sensibilizó por las problemáticas de los pueblos indígenas en la región; cuestionando y protestando contra el maltrato de los españoles a los nativos. Por otro lado, Juana Asbaje y Ramírez Santillana -Sor Juana Inés de la Cruz- (1651-1695): considerada por muchos como la primera feminista en Latinoamérica -si vale la expresión- puesto que en su condición de monja, problematizó sobre su situación y el de las demás mujeres en las colonias, consciente de su posición inferiorizada pero protestando desde su trinchera.

 

Posteriormente, en la gesta independentista, son bien conocidos los sujetos quienes lucharon y murieron por librar del yugo europeo a nuestra región. Sólo por mencionar algunos, el venezolano Simón Bolívar quien liberó a 5 países. El español Francisco de Miranda que a pesar de no ser de Nuestra América fue parte importante en el movimiento independentista. Simón Rodríguez quien, bastante adelantado a su época, cuestionaba el eurocentrismo como modelo hegemónico. El argentino Mariano Moreno uno de los principales ideologos de la Revolución de Mayo [1]. José Gervasio Artigas, batalló en la gesta independentista de Río de la Plata y expropió tierras a los españoles para repartirla hasta para los negros libre. Y así, podría continuar por rato.
En el siglo XIX y principios del XX: el pensamiento rondaba entre la búsqueda de una identidad regional que nos diferenciara de los demás, fundiéndose en la idea del mestizaje; denunciando la opresión no sólo europea sino estadounidense. “Nos convertimos en una raza nueva, una combinación de lo bueno de cada mundo, por lo tanto somos mejores”. Surgen escritores como José Martí, Rodó, Vasconcelos y Mariátegui. Florece el indigenismo e incluso el afroamericanismo.
A mediados del siglo XX: se afianza el proceso de modernización en Latinoamérica, con esto la industrialización y el positivismo. Entonces, por un lado, los Estados y las universidades buscaban asemejarse a los paises “desarrollados”, acoplándose a un pensamiento neo-liberal. Y por el otro, como respuesta a esto, hubo un boom en el pensamiento crítico tanto científico como literario. Surgieron propuestas como la teoría de la dependencia -tan vigente hoy en día como hace 50 años- la educación liberadora de Paulo Freire, la teología de la liberación de Gustavo Gutiérrez, la filosofía de la liberación de la Escuela de Cuyo, junto con el latinoamericanismo de Leopoldo Zea y la geocultura de Rodolfo Kusch.

 


Sobre un gran pensador crítico Latinoaméricano: En homenaje a Anibal Quijano


 

Asimismo, en los 70-80, se desarrolla la Literatura Latinoamericana – Realismo Mágico, en la cual a través de sus letras protestaron contra la opresión foránea, las dictaduras de su momento y sobre la situación de los pueblos indígenas. Por mencionar algunos: Julio Cortázar, Jorge Amado, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Miguel Ángel Asturias, Alejo Carpentier, Juan Rulfo y Juan Carlos Onetti, entre otros.
En los años 90: las ciencias sociales empezaron a aproximarse a sus problemáticas de estudio desde una perspectiva más subjetiva, emocional y experencial. Como hace el feminismo con la inclusión de la experiencia femenina. Se considera la vida micro-social como parte de su objeto de estudio. Lo subjetivo se vuelve significativo y estructurante en las relaciones sociales y principalmente, en el accionar político, en los movimientos y transformaciones sociales.

Por consiguiente, el pensamiento decolonial, rompe con las dinámicas normalizadas dentro del quehacer científico en Latinoamérica. Se vuelve un conocimiento situado y político; pretende incluir los saberes populares y la diversidad de experiencias y se motiva a integrar las cualidades “femeninas” históricamente excluidas, dentro de la aprehensión de la realidades sociales.

Si bien son grandes los avances que se han logrado en este corto recorrido de nuestra historia, aun está lejos de ser un modelo completamente integrador y ampliamente aceptado como se lo propone. En las universidades siguen imperando el positivismo como la única forma de hacer ciencia, el cual es legitimado y financiado desde las cúpulas de poder. En este sentido, es un trabajo fuerte y continuo el que se debe hacer; junto a la diversidad de sujetos que hacen vida en nuestra región. No olvidemos que no hay nada escrito en la historia de humanidad sobre este proceso, por lo tanto, estamos reescribiendo nuestro futuro en la medida que lo vivimos, luchamos y avanzamos.

 


[1]Movimientos en mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata,
 que tuvieron como consecuencia la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y su reemplazo por la Primera Junta de gobierno.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .