Investigar sin responsabilidad social

La academia como la mono-institucion que rige la educación formal como la única y la mejor forma de cultivar conocimiento en la sociedad, ha dictado desde el renacimiento europeo cómo las sociedades deben producir el saber y cual es el método correcto y más validero para este fin.

A partir de esta idea, a su vez legitimada y reforzada a través del tiempo por todos los aparatos de control ideológico del Estado, se crearon y se reproducen relaciones de poder desiguales entre los individuos(as) y las comunidades, que no está intrínsecamente relacionada con el capital o la política, aunque no implica que no influya en ambas, sino que se fundamenta en el acceso y el manejo diferenciado del conocimiento.

El acceso al conocimiento es costoso y privilegiado, por eso está destinido a unos(as) cuentos(as); en este sentido, estos privilegiados(as) en muchas ocasiones se aprovechan de este poder conscientemente, en muchas otras ocasiones inconcientemente, pero en ambos casos, han interiorizado su superioridad intelectual y por consiguiente, moral y etica; puesto que son de los valores fundamentales enseñados por la Modernidad y la socied capital.

 


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Esto es particularmente evidente en los científicos(as) naturales, quienes le han enseñado que su conocimiento es superior que cualquier otro -por algo las matemáticas, la química y la física nos dan miedo- aunque no tengan ninguna pertinencia en los contextos sociales y culturales en los que habitan. Estan enclaustrados en sus burbujas de cristal sin percibir la realidad que los rodean y la desigualdad social de la que ellos(as) mismos(as) forman parte puesto que la legitiman.

Todas estas reflexiones me sucitaron debido a que un científico natural muy cercana a mí, quien se fue del país y está estudiando un doctorado fuera, está plenamente consciente de lo que les acabo de comentar y no tiene ningun problema con eso, puesto que considera que “es el deber ser”. Lo peor del caso es que la vida que está llevando actualmente, sólo le ha reafirmado dicha postura: Está lleno de comodidades, y lo único que tiene que hacer es investigar en su laboratorio con todos los juguetes, escribir publicaciones, hacer conferencias, participar en congresos y viajar por el mundo.

En una oportunidad le pregunté: ¿Para que servían las investigaciones que estaba haciendo? es decir, en términos sociales para hacer de éste un mejor mundo para todos(as), sin entrar en cursilerias ni idealismo, sino desde un punto únicamente prágmatico. Mi incognita le molesto sobremanera, a pesar de que no la respondió directamente, me atacó diciendo que “él estaba haciendo ciencia”, no como yo que sólo hago ridiculeces.

Inmediatamente, entendí que no tenía más que discutir. Tanto para él como para mí, estaba demasiado claro que entendiamos la realidad de una manera completamente opuesta. Él esta más que orgulloso de su trabajo, a pesar de que en términos fácticos no sirvan de nada, pero lo peor es que no es una ilusión meramente personal, sino colectiva: siempre lo están alabando, invitandolo para todos lados, entrevistando, etc. y lo único que debe hacer es escribir un articulo científico cada 6 meses.

 


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Situación que tambien esta incentivada por el contexto en el que se desenvuelve. Una vida como la suya en estos momentos ahorita en Venezuela no le hubiese sido posible, y esto me hace preguntarme: ¿Cuanta cantidad de capital y recursos se invierten en el mundo en investigadores e investigaciones sin ninguna pertinencia social? Estoy completamente convencida que mi amigo no es un caso aislado sino que es la norma.

A traves de esto, me quedo claro cómo se constituía la academía en el mundo: inequitatita, desigual y hasta esteril estructuralmente hablando. Los ambitos oficiales para la producción de saberes en nuestras sociedades se han formado de esta manera puesto que les conviene que sea así para legitimar el poder de unos(as) sobre otros(as).

Sin embargo, no quiero decir que no sirve de nada y que hay que eliminarla; muchísimos investigadores en el mundo y en la historia, han creado maravillas para nuestras sociedades, pero pienso que no es la mayoria. Por otro lado, los científicos(as) sociales, a pesar de ser más conscientes de estas dinámicas -bueno, algunos(as)- se siguen manejando dentro de estos andamios y manteniendo su comodidad epistémica e intelectual.

Mutar la ciencia en una estructura socialmente consciente y consecuente, es uno de los principales pasos que como académicas(os) sensibilizadas(os) debemos apuntar, consciente de la perdida de privilegio tanto simbólicos como fácticos, pero es necesario si lo que queremos es un mundo más equitativo.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. jose angel dice:

    esta interesante tu aporte, no habia considerado esta posibilidad.
    ahora me imagino a un monton de compañeros que hacen tal cual esto

    Saludos desde Mexico

    Le gusta a 1 persona

    1. Que bueno que mi articulo te haya dado de que pensar
      Gracias por leerme y comentar

      un abrazo

      Me gusta

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