Leyenda de la conquista: El tesoro del Cóndor

 

En tiempos de la Conquista, antes de la media noche los espíritus venidos de los mares salían a perseguir a los hombres. Cuando tocaban las doce, una carreta encantada que nadie conducía corría por los senderos atropellando a la gente. En los cruces de caminos salían caballos desbocados que no tenían cabeza y que golpeaban y mataban con sus patas a los hombres. Por eso se acabó la raza de la gente antigua.
Durante mucho tiempo los blancos que llegaron desde el mar estuvieron juntando el oro que habían arrebatado a los hombres para cargarlo en sus barcos enormes y llevárselo por donde habían venido. Una noche, cuando ya no quedaban tesoros en la tierra de los hombres, los blancos prepararon todo lo que habían robado para zarpar a la mañana siguiente.
Cuando se fueron a dormir, un cóndor voló desde las alturas y se pasó toda la noche yendo y viniendo, sacando el oro de los barcos y llevándolo lejos, al lugar secreto donde duermen las aves negras. En el último viaje ya el sol iba despuntando en el horizonte. El gallo cantó y despertó a los navegantes que alcanzaron a ver al cóndor con las piedras de oro brillándole en el pico. Apuntaron con sus armas y aunque los disparos no lograron alcanzarlo, soltó el tesoro que llevaba encima.

 


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La carga del cóndor cayó al suelo y abrió un hueco enorme en la tierra. Los dioses mandaron una bola de agua que llenó el agujero y formó un charco inmenso donde se hundieron los tesoros.
Los blancos se dividieron en dos bandos, unos se fueron a buscar al cóndor para seguirlo hasta su escondite y los otros montaron en sus caballos para ir al sitio donde había caído el oro. Querían sacarlo del fondo pero sus bestias se encabritaban espantadas por el agua y tuvieron que dejarlas atadas a los árboles. Siguieron a pie por los caminos y comenzaron a oír ruidos extraños, quejidos de animales y cantos de hombres escondidos que sonaban como lamentos invisibles.
Cuando llegaron cerca de la laguna recién formada, vieron un niño dorado que corría por la orilla. Al notar su presencia, el niño se espantó y desapareció en el agua. Cuando ellos se acercaron para atraparlo, la superficie del lago se cubrió de niebla y unas olas enfurecidas se levantaron y corrieron tras ellos. Cuando el agua alcanzó los cuerpos de los hombres, éstos se convirtieron en piedras y quedaron inmóviles, para siempre, en la orilla del lago.

Los otros, los que siguieron al cóndor para descubrir su escondite, tuvieron que trepar muy alto por las cumbres de la montaña. Habían visto desde la playa una luz que brillaba allá lejos, en el lugar a donde volaba el ave de grandes alas negras. Cuando iban llegando a la punta quedaron fascinados por la visión de cientos de animales de oro que andaban por los riscos. Hipnotizados por el brillo de los animales, corrieron a perseguirlos y se perdieron entre las rocas empinadas.
Por eso, los blancos quedaron cautivos convertidos en piedras, o se perdieron
en el monte y enloquecieron. Fueron encantados para siempre por los hechizos del cóndor sagrado que castiga sin piedad a quien intenta saquear los tesoros de la tierra.

 

Nota: En algunos lugares de Colombia, la figura del cóndor simboliza todavía el espíritu de los tesoros saqueados en la Conquista. Se afirma que cuando el oro era robado el cóndor desataba su ira provocando desastres.


Siempre hago la salvedad de recordar que: estos son cuentos en su mayoría son transcritos y traducidos por misioneros, en este sentido, sus traducciones son guiadas por sus lenguas autóctonas y sus cosmovisiones –principalmente religiosas– por  lo tanto, puede que se hayan modificado la semántica, sintaxis y gramática de los cuentos, mitos y/o leyendas autóctonas. No obstante, esto no hace que pierdan su valor original como fuente etnográfica y artística.

 

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Reblogueó esto en 7Regionesy comentado:
    Cuando el Condor vuela

    n algunos lugares de Colombia, la figura del cóndor simboliza todavía el espíritu de los tesoros saqueados en la Conquista. Se afirma que cuando el oro era robado el cóndor desataba su ira provocando desastres.

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